
Fueron cinco años en los cuáles el equipo celeste estuvo en la primera categoría, donde Macará pasó glorias, donde el único ídolo ecuatoriano logró hazañas inolvidables, donde Ambato era el centro de todos los medios, cinco años en los que al equipo celeste no lo mataron las crísis económicas que atravesaba, donde vinieron gladiadores de gran jerarquía tanto al campo de juego como a la dirección técnica 'Guaytamba', hoy Macará desciende, pero no fue culpa del ídolo, todos fueron culpables del descenso de nuestro equipo, ¿Qué hubiera pasado si hubieran pitado el penal clarísimo contra Barcelona la penúltima fecha?, por eso los árbitros ecuatorianos deben tomar seriedad, porqué por culpa de ellos descendimos a la Serie B.